Be my Valentine!

CH ValentineIf you care about children, you are my valentine. I don’t care if your race, gender, age, religion and politics are different from my own. If you care about even one child, you are my valentine. I would like to thank you in advance for many things:

If you helped a child see his potential, thank you! Each child is as unrepeatable as a snowflake—utterly unique and special. Each child should feel good about who he is and feel confident to face the world.

If you helped a child find positive ways to develop her potential, thank you! A potential can go either way. An imaginative child can become a wonderful storyteller or an habitual liar. A born leader can become a gang leader or a positive visionary. A class clown can become a master of ridicule or a master at spreading joy. If you were able to see beyond “bad” behavior and help a child find a positive path, thank you!

If you helped a child understand and care about others, thank you! We need a world where diverse people are able to listen to each other, collaborate, solve problems and create together.

If you helped a child persevere, thank you! Big problems are not solved in a snap. Big ideas take time to develop. Mistakes and failure are a natural part of the creative process. So, thank you for not making a child feel stupid or unworthy.

If you opened a bigger world to a child, thank you! Modern times call for both local and global viewpoints. We need to make decisions that are good in the long run and help the most people—not just quick bandaids or knee jerk responses. If you helped a child think deeper, thanks!

A personal thanks to those of you who helped me—many of whom are no longer with us. Thank you family, friends, colleagues, educators, parents and children who helped me see and understand more. You have been my motivation and source of inspiration!

Finally, thank you for not wasting our world’s most precious resource: the minds and hearts of our young people. Children are our greatest hope, our legacy, the future!

 

 

¡Sea mi Valentín!

Si usted se preocupa por los niños, usted es mi Valentín. No me importa si su raza, género, edad, religión y política son diferentes de las mías. Si te importa hasta un niño, tú eres mi Valentín. Me gustaría agradecerle de antemano por muchas cosas:

Si usted ayudó a un niño a ver su potencial, gracias! Cada niño es tan irrepetible como un copo de nieve, absolutamente único y especial. Cada niño debe sentirse bien acerca de quién es y sentirse seguro de enfrentar el mundo.

Si usted ayudó a un niño a encontrar formas positivas para desarrollar su potencial, gracias! Un potencial puede ir de cualquier manera. Un niño imaginativo puede convertirse en un maravilloso narrador o un habitual mentiroso. Un líder nacido puede convertirse en un líder de pandillas o un visionario positivo. Un payaso de clase puede convertirse en un maestro del ridículo o un maestro en la difusión de la alegría. Si pudieras ver más allá de la conducta “mala” y ayudar a un niño a encontrar un camino positivo, ¡gracias!

Si usted ayudó a un niño a entender y preocuparse por los demás, ¡gracias! Necesitamos un mundo en el que personas diversas sean capaces de escucharse, colaborar, resolver problemas y crear juntos.

Si usted ayudó a un niño a perseverar, gracias! Los grandes problemas no se resuelven en un instante. Las grandes ideas tardan tiempo en desarrollarse. Los errores y el fracaso son una parte natural del proceso creativo. Por lo tanto, gracias por no hacer que un niño se sienta estúpido o indigno.

Si usted abrió un mundo más grande a un niño, gracias! Los tiempos modernos exigen tanto puntos de vista locales como globales. Tenemos que tomar decisiones que son buenas a largo plazo y ayudar a la mayoría de la gente, no sólo rápidos pícaras o respuestas tirón de la rodilla. Si usted ayudó a un niño a pensar más profundo, gracias!

Un agradecimiento personal a aquellos de ustedes que me ayudaron, muchos de los cuales ya no están con nosotros. Gracias familia, amigos, colegas, educadores, padres y niños que me ayudaron a ver y entender más. Usted ha sido mi motivación y fuente de inspiración!

Finalmente, gracias por no desperdiciar el recurso más valioso de nuestro mundo: las mentes y los corazones de nuestros jóvenes. ¡Los niños son nuestra mayor esperanza, nuestro legado, el futuro!

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1 Comment

  1. Mario Quintanilla
      

    Como profesor ese es nuestro gran compromiso.